Dios tiene un pacto 4º parte.

Cambiará la luna, la estación de las lluvias, la montaña, la carretera, el río; cambiarán los colores del bosque, del cabello, de la ciudad; cambiaré de carrera, de amigos e incluso de ideas; cambiarán las costumbres, los límites o quizá las fronteras; cambiarán los números que tiene mi cuenta corriente, cambiará mi menú; cambiará tu cara, tu humor y mis opciones,…
Cambiaré de destino, de trabajo, de horizontes, caminaré sobre el cambio, con la vista en el horizonte; y hasta puede ser que cambie de ritmo y transite tiempos de inmovilidad,…
Pero la fidelidad de Dios a su Palabra no cambiará. Estoy en sus manos, su mirada me sostiene, me guía y acompaña. Y eso, eso no estoy dispuesta a olvidarlo. Su amor no cambiará. Al compromiso de anunciar esta buena noticia estamos llamados, a la tarea de hacerla historia estamos con-vocados, es nuestra con-vocación.
ORACIÓN: A tanto llega ¡oh, Jesús mío!, tu bondad, que, con ser tan grande, no te importa hablarnos ín tima y personalmente y de dar oído a nuestras palabras, y todo por el intenso amor que nos tienes. Ore yo mucho para poderte amar con todas las fuerzas de mi alma.  Sí, Jesús mío; nunca olvide yo que tus palabras son luz y vida, que tu amigable conversación es consuelo del alma, y alégreme orando, e invite a muchos a que también se alegren y oren y te bendigan, y juntos nos alegremos contigo ahora y siempre. Amén.
 (de don Maximiano, fundador de la Presentación en su libro El Desposorio del alma. Meditación 1, 2)                                                     
lolycorral@lapresentacion.com

Comentarios

Entradas populares de este blog